domingo, 24 de noviembre de 2013

MARATON DE FLORENCIA

Para celebrar los diez años de casado decidimos ir a Florencia a pasar unos días y así correr también la maratón, que casualmente es mi décima.

Aunque ya habíamos estado, era una ciudad a la que teníamos ganas de volver, ya que vale la pena visitarla.

Llegamos el viernes al medio día a Florencia, y una vez dejamos las maletas en el hostal, salimos a la búsqueda de un restaurante para comer. Por la tarde, aprovechamos para ir a buscar el dorsal, en el estadio L. Ridolfi.

Ya con el dorsal en la mano, pasamos el resto de la tarde y del sábado a visitar Florencia

Plaza del Duomo

Plaza de S. Croze

Plaza de la Signoria

Puente Vecchio


El día de la carrera, a pesar de las malas condiciones meteorológicas que habían anunciado, nos encontramos con un día despejado y bien soleado. Eso si, con frío.


Me despido de Montse para dirigirme a mi cajón. Aquí ya se forma un gran pitote para poder acceder a las jaulas de salidas, ya que el pasillo es muy estrecho y solo hay una entrada por zona.
Una vez dentro, me toca esperar media hora hasta el inicio de la carrera, mientras muchos corredores se van colando abriendo la vaya o directamente saltándola.
No entiendo que siendo esta la 30º edición, puedan cometer este tipo de errores tan tontos.

La hora se acerca, así que me voy preparando y mentalizando.

La carrera empieza  y como es normal, los primeros metros es difícil coger ritmo. Pero poco a poco me voy abriendo paso hasta que la cosa se estira y cojo mi ritmo de carrera.
En el primer km me cruzo con el único español que veo, un chaval de Barna, hablamos un poco y sigo con lo mio.


Hacemos todo el vial por la parte de fuera, para llegar al parque del Cascine, unos bosques donde la gente aprovecha a ir en bici, patinar, correr, y donde también hay un hipódromo y un circuito de motos.
En el km 11, me paro a mear y pierdo el grupito en el que iba, pero enseguida me engancho a otro.

Seguimos hacia el otro lado de Florencia, cruzando el río Arno por el puente de la Victoria, para llegar a la plaza Pitti, donde posteriormente, volvemos a cruzar por el puente S. Niccolo para llegar a la media maratón. Lo hago con un tiempo de 1h28´30´´

Nos dirigimos hacia el Campo de Marte, donde se encuentra el estadio L.Ridolfi, y algunas pistas de atletismo. En este mismo lugar, colocaron la expo de la carrera.

Después de dar unas vueltas por aquí, continuamos hacia el centro de la ciudad, pasando por el gran Duomo, una pasada de catedral, por el km 35,  para volver a cruzar el río por el puente S.Trinita y pasar por el famoso puente Vecchio.


Ya va quedando poco para acabar la maratón, y tengo que admitir que todavía me encuentro con fuerzas para continuar con el mismo ritmo que al principio de carrera.
Pasamos por la Plaza de la Signoria, para volver a la Plaza del Duomo, encarando ya los últimos dos km.


Como me encuentro con fuerzas, decido apretar, adelantando a mucha gente que ya va muy apurada, y haciendo el ultimo km a 3´52´´.

La llegada esta instalada en la Plaza S. Croze, acabando con un tiempo de 2h56´46´´

Hay gente que dice que esta es la maratón perfecta, la que tardas lo mismo en hacer la primera media y la segunda, siendo muy regular y lineal.



Tengo que admitir que ha sido un año bastante bueno a lo que marcas se  refiere. Ya que he conseguido bajar de las tres horas, en las tres maratones que he corrido este año (Tgn 2h59´50´´ - Barna 2h 55´04´´)


Vuelvo al hostal con Montse para poder ducharme y cambiarme y dar los últimos paseos por la ciudad antes de volver a casa.